La información necesita, sobre todo, que alguien la entienda antes de explicarla.
Así es como se consigue algo que falta casi siempre: claridad.
Para entender de verdad, primero hay una pregunta (bueno, hay dos, luego te digo la segunda). Y hay que hacérsela antes de empezar a contar nada.
“¿Qué hay aquí en realidad?”
Después, ver qué hacer con ello: ordenar, separar lo esencial, traducir y hacerlo comprensible.
La información medioambiental no es una excepción: cuando algo no se entiende, pierde gran parte de su valor.
Informes, estudios, memorias, datos y documentación técnica contienen muchísimo conocimiento y son necesarios, pero muchas veces no están preparados para llegar a quien tiene que entenderlos.
Tu trabajo está bien hecho pero el problema es cómo llega a los demás.
Dedicas mucho tiempo a un informe, una memoria, una propuesta o un diagnóstico. Pero cuando sale de tu mesa, sigue siendo demasiado técnico, demasiado largo o demasiado complejo para quien luego tiene que leerlo. Y esto hace que parte de su valor se pierda por el camino.
Aquí es donde me muevo: entre la información que ya existe y las personas que tienen que entender.
Analizo, ordeno, traduzco y doy pautas para convertirla en algo claro y útil.
No elaboro estudios ni memorias.
Trabajo con lo que ya tienes para ayudarte a decidir qué contar, cómo y para quién.
No todos los proyectos y momentos necesitan lo mismo.
Elige el punto de partida que mejor encaja con lo que necesitas ahora.
La criba
Un diagnóstico para descubrir qué está fallando, qué sobra y qué necesitas aclarar.
Llámalo si quieres auditoría estratégica.
La Destiladora
Claridad, síntesis y creatividad para convertir la información en comunicación clara, útil y adaptada a quien la recibe.
La Senda
Un acompañamiento estratégico para que la claridad no sea algo puntual, sino una forma de comunicar.
Todas las cosas buenas son salvajes y libres.
– Henry David Thoreau
Nunca se me ha dado bien seguir el camino marcado.
Pero aquí estoy.
Hacerlo bien es una cosa.
Saber contarlo, otra.
Y saber a quién quieres que llegue, también.
No se cuenta igual algo para un cliente que para un equipo interno. Ni para que alguien que conoce tu sector que para alguien que acaba de llegar.
La información no cambia, lo que cambia es la forma de contarla.
Ahí empieza mi trabajo.
Con la segunda pregunta que hay que hacerse:
¿Qué necesita la persona que está al otro lado para poder entender lo que le llega?
Anne Maria
Lead Director of Candy & Co.
